Reglamentos Sobre Etiquetas para Colchones Usados

Martes, 16 Septiembre   

Cuando compramos un colchón tenemos en cuenta tal vez la solidez, la blandura, si tiene muelles o resortes, o caucho esponjoso, o si es nuevo o usado. En muchas partes del país, es legal vender colchones usados, con tal que cumplan con reglamentos sobre el uso de etiquetas y sobre la elaboración de colchones usados.

Colchones pueden ser muy caros. Es importante saber lo que uno está comprando. La manera más fácil de averiguar si está comprando un colchón nuevo o usado es leer la etiqueta fijada al colchón.

En la mayoría de los casos, los colchones nuevos llevan etiquetas o marbetes blancos que indican que los colchones contienen “materiales nuevos, fabricado de….” [”all new materials, consisting of . . .”] Dependiente de las leyes estatales, los colchones usados pueden llevar etiquetas rojas o amarillas que adviertan que los colchones contienen materiales usados. La ley federal requiere que colchones que contengan relleno usado lleven un marbete o una etiqueta que provea esta información. Si no aparece etiqueta alguna, tal vez sería mejor buscar a otra mueblería, o se arriesga no saber la calidad del colchón.

No existen en todos los estados reglamentos sobre el uso de etiquetas o marbetes para la venta de colchones usados. Y en los estados en que existen, los requerimientos pueden variar. Por ejemplo, en muchos lugares se permite la venta de colchones usados si han sido tapizados con cubiertas nuevas (tejido tieso y fuerte de algodón o lino) y si se han limpiado o desinfectado de alguna manera antes de la venta. En otras partes, solo se puede volver a usar algunas partes de los colchones usados, los muelles o resortes por ejemplo. Estas reglas se aplican tanto a los negocios regulares como a las tiendas baratas de segunda, o de descuento.