Mejora tu Colchon

Martes, 16 Septiembre   

El colchón debe ser lo suficientemente flexible para adaptarse a los movimientos pero lo suficientemente firme para que la columna vertebral no adopte malas posturas. La homogeneidad te permitirá mantener un apoyo ideal en toda la superficie corporal, por lo que no debe tener hundimientos. Y por último, la adaptabilidad se refiere a que el colchón debe respetar las curvas de tu cuerpo para que los músculos no tenga que soportar una presión excesiva durante el descanso.

Esos son los tres aspectos básicos al momento de elegir un nuevo colchón, pero también debes tener en cuenta algunos aspectos personales ya que cada ser tiene diferentes gustos y necesidades. Por eso, elige siempre el tamaño de colchón más grande que tu espacio disponible te permita, y no escatimes en el precio ya que es un bien para tu salud. Además, recuerda que cambiar el colchón es solo cada 8-10 años, por lo que puedes tomarlo como una inversión.

Por otro lado, algunos consejos útiles. Si tu o tu pareja tienen una silueta robusta o problemas de columna, lo ideal es un colchón de muelles que tiene la firmeza que necesitas. Si eres acalorada, evita los colchones de látex sintético, y opta por alguno con funda de algodón que facilitará la circulación del aire.